Mujer llena de vida.

Había pasado por una época difícil, por eso la pasaba llorando. La gente a su alrededor no la comprendía. Era como si no existiera para los demás. Odiaba su apariencia y no tenia amistades. Me dijo que no tenia novio porque no confiaba en los hombres.

Creció experimentando un sufrimiento interno a pesar de tener padres y hermanos que la querían. Me dio a entender que terminó su carrera en la Universidad y que ese sentimiento de vacío no disminuyó con nada.

Una hermana la había invitado a conocer Viva Mejor…

“Esto es lo que he andado buscando toda mi vida”, dijo.

Seis meses después, era otra persona. Nadie la reconocía. Se había transformado en una mujer alegre, con amigos y llena de vida.

Podemos pensar que nos conocemos exterior e interiormente. Pero, si eso fuera cierto, no nos atascaríamos en situaciones desagradables.

Todos necesitamos un guía que nos entrene a lograr nuestras metas.